¿Sabes quién es el Joker? Son todos


Escribo esta nueva entrada aprovechando el estreno de la película Joker, o Guasón como lo tradujeron para el mercado latinoamericano, para contarles sobre el aporte de los sistemas de apoyo cercanos, principalmente la familia y los amigos, y cómo influyen en la salud mental de una persona.

La película relata cómo una sociedad indiferente puede afectar a quien ha sufrido abuso o padece algún trastorno mental. El protagonista, Arthur Fleck, nos muestra, aunque de manera deformada, el proceso de transformación de alguien que siente como todo y todos se ponen en su contra. La construcción del personaje nos hace olvidar, durante gran parte de la película, la naturaleza homicida y psicópata propia del villano de Gótica y la manera como se muestran los problemas de Arthur resultan en que nos sintamos identificados con él, y que su cambio, al sentirse tan humano, no termine en un ser tan malvado. En definitiva, La película es un retrato de la indiferencia con la que nuestra sociedad trata al enfermo mental y sobre como lo marcamos como extraño o descompuesto, para luego solucionar sus problemas, ignorándolo y maltratándolo.

Volviendo sobre el tema del post, los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo, no solo físico, también mental de los seres humanos. Hay personas que, a pesar de experimentar situaciones complejas e incluso traumáticas, como el abuso físico y sexual que sufre el personaje del Joker, logran un nivel de resiliencia que les ayuda a sobrellevar las experiencias traumáticas y transformarlas en oportunidades de crecimiento personal, mientras que otras, como le ocurre al Guasón, sufren por vida los efectos de una infancia cruel y de la indiferencia de su entorno cercano.

Una sola persona puede ser la diferencia en la vida de otra que presenta un problema mental, la empatía, comprender y mostrar interés por el otro puede cambiar a mejor la vida de una persona que pelea día a día por su salud mental. Es importante comprender que la enfermedad mental no es cosa de gente extraña, rara o inadaptada y que los sistemas de apoyo son indispensables para una vida plena, en especial para quienes batallan día a día con un trastorno mental.

Boris Cyrulnik, un autor cuya obra trata sobre la resiliencia, explica que las personas que han tenido experiencias negativas a edades tempranas, desarrollan una capacidad asertiva para sobrellevar sus experiencias traumáticas, muchas veces gracias al apoyo de personas que no son su familia; amigos, tutores e incluso maestros, ayudan a desarrollar una actitud vital positiva que estimula al individuo hacia reparar los daños que ha sufridos. Para que la resiliencia pueda desarrollarse se necesitan de varios factores, entre ellos, de profesionales, doctores y psicólogos; un sistema de salud en general; y de "gente" que actúe.


Una persona que no haya conocido sobre patrones de relación saludables con sus padres, alguien que ha sufrido abuso o abandono; alguien que tiene un trastorno mental y no cuentan con una red cercana de apoyo, se enfrenta a un camino un poco más difícil. La confianza, solidaridad y sobretodo la empatía de quienes lo rodean, ya sea familia, amigos, maestros o tutores, son condiciones adecuadas para recuperar la confianza y la capacidad de afecto, para sanar o al menos mejorar la calidad de vida.

Ponernos en los zapatos del otro, ser agentes positivos en la vida de alguien, preocuparnos sobre "como esta" una persona que podría necesitarnos son cosas básicas que el ser humano debería promover y que lo vertiginoso y mecánico de la vida moderna no nos permitimos ver. A cambio, los comentarios, sobrenombres, burlas por la forma de ser o actuar de alguien, son ataques hacia los esquemas mentales de una persona. Con una simple palabra o gesto podemos maltratar y generar daño emocional y no solo a alguien que tenga un trastorno mental, sino en cualquier persona pues todos luchamos batallas internas, tenemos complejos e inseguridades.
Al final Arthur Fleck es solo un personaje de una película popular en estos días, pero dentro de la consolidación de su personaje nos hace un llamado de atención para ser más conscientes y empáticos con el sufrimiento y las batallas que diariamente afectan nuestra salud mental. 


Recuerda que “La peor parte de tener una enfermedad mental es que la gente espera que te comportes como si no la tuvieras” (Arthur Fleck)


Comments

  1. Excelente articulo! me gusto mucho.

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  2. Genial el artículo, es curioso pero a la sociedad en general no le importa cómo te sientes, intentas ser aceptado y no lo logras, llega un momento en que no puedes más y te rompes, poniendo a tu entorno en situaciones inesperadas y complicadas. Seamos buenas personas, aprendamos a escuchar, seamos empáticos porque no sabemos lo que pasa en la cabeza de la otra persona ni el dolor por el que está pasando. Hay ocasiones en las que bastará con sentarse y escuchar su historia, (su desahogo le dará fuerzas) quizás así podamos tener un mejor presente y un futuro extraordinario. (no está mal imaginarlo).
    Saludos, insisto excelente post y te has ganado un seguidor

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