¿Qué hago, no puedo vivir sin mi novio?
¿Eres incapaz de
estar solo? ¿Sientes que no puedes romper los lazos que te atan a gente que sabes
que no te hace bien? ¿Para sentirte bien dependes completamente de tus amigos, de
tu pareja o de la familia?
Si te ocurre o te
ocurrió en algún momento, no te asustes, es que sufres de apego emocional, algo
muy frecuente al consolidar lazos afectivos con las personas cercanas, en
especial con nuestros seres queridos y es completamente normal dentro de las
relaciones sociales, de hecho, forjar lazos afectivos seguros te ayudarán a
sobrellevar situaciones complejas y te aportarán con emociones positivas útiles
para incrementar tu seguridad, autoestima y confianza.
El tipo de apego
emocional proviene básicamente del primer amor, pero no te confundas, no me
refiero al primer amor romántico, a tu primer novio o novia, sino al amor que
el ser humano siente por primera vez en su vida, habitualmente cuando es niño y
se vincula emocionalmente con su madre, padre u otro cuidador primario, de
forma profunda y efectiva. Este tipo de vínculo influirá y guiará a la persona
durante toda su vida y marcará la forma en que ame durante la edad adulta, influirá
en casi todo acto o decisión, desde la manera en la que seleccione sus amigos,
hasta la forma en que progresen sus relaciones sentimentales, así como en la
forma en la que estas terminen.
En mi consulta he
podido notar que muchos de los problemas que refieren mis pacientes, tienen estrecha
relación con patrones de conducta dependiente o de apego emocional hacia sus
parejas, familia e incluso amigos. Y son precisamente estos problemas, como
ellos lo definen, que se empiezan a manifestar con cuadros de ansiedad,
depresión o de agotamiento mental, es que las relaciones afectivas tienen un
papel fundamental en la salud mental, sobre todo si aportan (o no) con mayor
seguridad, confianza y amor.
En el caso de una
paciente que vino a consulta preocupada porque no era capaz de reconocerse sin
su pareja, que sentía que sin él no sabía quién era, ni a dónde iba su vida, pudimos
reconocer que este patrón de relación se repetía frecuentemente con sus amigas
e incluso con ciertos miembros de su familia, situación que le generaba mucha
ansiedad, sobretodo al afrontar la idea de soltar a la gente y de aprender a
vivir siendo el personaje principal de su historia. Fue una terapia larga y un
trabajo muy arduo para reconstruir patrones de relación saludables y lograr que
se sitúe en primer lugar ante cualquier situación. Hoy al haber culminado su
proceso psicológico ella es una mujer muy segura e independiente, la terapia
ayudo a que pudiera reconocerse como la persona maravillosa y fuerte que
siempre fue.
Es correcto afirmar
que el apego emocional está en todo tipo de relación, pero no siempre se
manifiesta de forma saludable, aprender a poner límites, a no omitir nuestra
individualidad, a no perdernos por intentar llenar esquemas sociales impuestos
o falsos, no perder nuestra independencia ni nuestra identidad en cualquier
tipo de relación, es saludable y liberador.
Los patrones de
relación se aprenden a lo largo del desarrollo del individuo, es por eso que la
forma en la que los padres se relacionan, el tipo de comunicación y comportamiento
que tienen influye en la forma en la que los hijos se relacionarán con quienes
les rodeen y también marca la forma en la que amen y se dejen amar por otros.
Romper patrones de
apego no saludables es un proceso largo y difícil pero necesario, incluye el hermoso
acto de auto reconocerse y saberse llenar de cualidades y también de defectos,
porque solo de esta forma se logran formar y mantener relaciones sociales,
familiares y amorosas de forma sana y plena.


Muy interesante, aveces ni nos damos cuenta de que algo está mal, es importante reconocer y poner límites
ReplyDeletegracias por leerme!
DeleteNo pensé que esto se podría volver un problema tarde o temprano. Gracias por compartir estas lecturas
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