La magia de reinventarse


Si hace dos años me hubiera preguntado ¿dónde vas a estar? ¿A qué dedicarás tu tiempo? ¿Eres capaz de afrontar una pandemia mundial? Mi respuesta habría sido "no tengo idea" o “yo, imposible”. Eso sucede porque mucho de lo que nos pasa a diario es imposible de predecir, por lo que (en la mayoría de casos) solo nos queda confiar en nuestra capacidad de afrontamiento, construir nuestros recursos internos y confiar en nuestra red de apoyo social.

En este último año, al igual que todas en el planeta, he descubierto cosas que antes de la pandemia no sabía que tenía o que iba a necesitar, es que crecí sintiendo que soy pésima para los deportes y hoy, al incorporar su práctica como parte de mi autocuidado en la pandemia, puedo decir con seguridad que encontré un gusto increíble por la bicicleta.  También, por mucho tiempo definí mi carácter como fuerte, que no tenía paciencia y consideré que decir las cosas sin filtro era una forma honesta de expresarse, y ahora sé que no es así.

Es que nos definen desde que somos niñas, nos repiten: "no puedes hacer eso”, “tienes que ser fuerte”, “no puedes ser cobarde" hasta convencernos de que lo somos. Luego comprendemos que todo en la vida fluye y cambia, nosotras cambiamos diariamente frente a las experiencias que se nos presentan, vamos adquiriendo habilidades y estrategias para afrontar todo.

Ahora sé que hay días en que nos levantamos sin ganas de hacer algo y está bien. De repente no tenemos energía para entrenar, hablar con amigos o con nuestra pareja, e incluso sin ganas de trabajar y todo está bien. Son esos, los momentos en los que nuestra fuerza de voluntad debe impulsarnos a continuar.

Nada de lo que conocíamos hace un año es igual ahora, puedo decir con seguridad que por más oscura que pintaba la pandemia, hoy somos mejores, nos hemos descubierto empáticas, hemos conectado con nuestra familia, amigos y pareja. Nos hemos dado cuenta que lo realmente importante es mantenernos en contacto con nuestra gente, que la fortaleza que descubrimos en las adversidades no tiene límite, y principalmente que el "hoy" es lo único garantizado que tenemos.

Así que: anímate, haz lo que te gusta, toma riesgos, aprende, equivócate, intenta, enamórate, haz amigos, practica un deporte, come rico, haz todo sin miedo, abraza y sonríe, aprovecha el ahora pues no tienes garantía que mañana podrás hacer aquello que hoy estás dejando de lado.

Comments

Post a Comment

Popular Posts